Ruta Testaruda: dónde probar la sidra del Alto Valle en Bariloche junto a chefs, bartenders y creadores

Hay paradas en bistró, casas de té, cafetería y restaurantes. Originalidad, calidad y muchas buenas sorpresas.

Por Horacio Lara

Hay viajes que se miden en kilómetros y otros que se recuerdan por los aromas, los sabores y los encuentros. Desde los frutales del Alto Valle, Sidra Testaruda llegó a Bariloche para crear una ruta propia, pensada como una manera diferente de descubrir la ciudad a través de su gastronomía.
La Ruta Testaruda no reúne lugares al azar. Cada espacio y cada referente gastronómico que forma parte de ella fue especialmente seleccionado por su trayectoria, su identidad y su manera de interpretar los sabores de la Patagonia. Chefs, bartenders y creadores que comparten una misma mirada: el respeto por el producto, el territorio y la experiencia de quien se sienta a su mesa.


Por eso, si estás en Bariloche, esta ruta es también una invitación a recorrer algunos de sus lugares y referentes gastronómicos elegidos especialmente por Testaruda. No se trata solamente de probar una sidra nacida entre los manzanos del Alto Valle, sino de descubrirla en el contexto que elegimos para ella: buena cocina, productos regionales, manos expertas y paisajes que también forman parte del sabor.

Primera parada, sushi bar


Una de las paradas es el Bistró Sushi Bar de La Azul, en Bustillo 7770, de la mano del chef Leonardo Perazzoli, referente de la cocina rionegrina, que desarrolla una propuesta profundamente inspirada en los paisajes y productos de la Patagonia.
Allí, Testaruda se encuentra con un menú de 12 piezas de sushi + Sidra Testaruda, además de una degustación de pescas y mariscos + Sidra Testaruda. Mar, montaña y manzanas del Alto Valle reunidos en una misma experiencia.

Segunda parada, restaurante en pleno centro barilochense


La ruta continúa en Terraza, Restaurante de Altura, en Beschtedt 165, piso 10, junto al chef Juan Izaguirre, embajador de la gastronomía rionegrina, con casi dos décadas de trayectoria profesional y una cocina que pone en valor los productos regionales y la identidad del territorio.
Su propuesta para la ruta es un Tapeo de Barra + Sidra Testaruda. Una manera de descubrir Río Negro desde otro lugar: sentados a la mesa y dejando que el paisaje también aparezca en los sabores.

La coctelería, imperdible


La coctelería tiene su propio capítulo. La bartender Maru Ávila, referente de la coctelería patagónica y embajadora de la gastronomía rionegrina, creó Sidra Testaruda by Maru Ávila, con dos cócteles especialmente pensados a partir de la sidra.
Sonrojada, un cóctel de perfil floral y frutado, con un final ligeramente amargo, e Inmadura, de perfi l ácido y fresco, con un fi nal herbal. Dos maneras diferentes de descubrir la versatilidad de Testaruda llevada al universo de la coctelería patagónica.

El café y el té, otros puntos de la ruta Testaruda


Y porque una ruta también puede detenerse a la hora del café, Testaruda llega a Bruncherie Coff ee & Deli, en Av. Bustillo, km 24,3. Una propuesta de pastelería de autor y café de especialidad donde la sidra se suma a una experiencia de sabores patagónicos, en uno de esos rincones de Bariloche que invitan a quedarse un rato más.
Otra de las paradas es Blend Patagonia, casa de té y espacio de eventos privados. Allí, Patricia Nolff , pastelera, y el chef Pedro Perizzolo crearon propuestas especiales para acompañar Testaruda, entre ellas pan brioche, queso crema con ciboulette, trucha ahumada y rúcula, y el sándwich Notro Blend + Sidra Testaruda.
Así, parada tras parada, la Ruta Testaruda propone algo más que degustar una sidra. Invita a recorrer Bariloche a través de quienes cocinan, crean y transforman los productos de la Patagonia.
Y el recorrido tendrá además una parada muy especial: del 9 al 12 de octubre, Sidra Testaruda estará presente en Bariloche a la Carta, uno de los grandes encuentros gastronómicos de la ciudad.


Hay viajes que se miden en kilómetros y otros que se recuerdan por los aromas, los sabores y los encuentros. Desde los frutales del Alto Valle, Sidra Testaruda llegó a Bariloche para crear una ruta propia, pensada como una manera diferente de descubrir la ciudad a través de su gastronomía.
La Ruta Testaruda no reúne lugares al azar. Cada espacio y cada referente gastronómico que forma parte de ella fue especialmente seleccionado por su trayectoria, su identidad y su manera de interpretar los sabores de la Patagonia. Chefs, bartenders y creadores que comparten una misma mirada: el respeto por el producto, el territorio y la experiencia de quien se sienta a su mesa.

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