De Emiratos Árabes Unidos al Puerto de San Antonio Este: llegaron las dos monoboyas claves para VMOS
Las imponentes estructuras de 272 toneladas arribaron a la costa de Río Negro tras un extenso viaje transoceánico que incluyó atravesar el Estrecho de Ormuz. Las piezas permitirán despachar el crudo hacia buques gigantes mar adentro, con el fin de potenciar las exportaciones de Vaca Muerta.
Foto: Gentileza Provincia de Río Negro.
El sistema de exportación offshore del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) acaba de recibir su componente central. Las dos monoboyas diseñadas para operar frente a las costas rionegrinas de Punta Colorada ya arribaron al Puerto de San Antonio Este. La llegada de este equipamiento marca un nuevo hito en el desarrollo de la megaobra de infraestructura, ya que habilitará el ingreso de grandes buques petroleros (conocidos como VLCC) por primera vez en el país.
El desembarco en la terminal marítima patagónica es el punto final de una compleja logística internacional. A fines de septiembre, las estructuras partieron inicialmente desde Emiratos Árabes Unidos, superaron el crítico paso por el estrecho de Ormuz y recalaron en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, desde donde zarparon para encarar el último tramo del trayecto oceánico hacia nuestro país.
“Las monoboyas son un componente estratégico de la infraestructura de exportación de VMOS», señaló Gustavo Chaab, CEO del proyecto. El ejecutivo remarcó que «su llegada a Río Negro marca un nuevo paso en la construcción de una solución logística de escala internacional que permitirá acompañar el crecimiento de la producción y potenciar las exportaciones energéticas del país”.
DE EMIRATOS ÁRABES A RÍO NEGRO
— Alberto Weretilneck (@Weretilneck) October 5, 2026
Hoy llegaron a Río Negro las dos monoboyas del VMOS, fabricadas en Emiratos Árabes Unidos y trasladadas miles de kilómetros hasta nuestra costa. Van a ser instaladas frente a Punta Colorada y permitirán cargar el petróleo de Vaca Muerta directamente en los grandes superpetroleros que lo llevarán al mundo.
Y hay una imagen que explica mejor que cualquier discurso lo que está pasando en nuestra provincia.
Hoy tenemos en el Puerto de San Antonio Este dos grandes barcos. Uno trae los caños para el San Matías Pipeline, el gasoducto que conectará Vaca Muerta con nuestra costa y abastecerá el proyecto de GNL de Southern Energy.
El otro trae estas dos enormes monoboyas del Vaca Muerta Oil Sur, que serán parte del sistema con el que el petróleo llegará desde Vaca Muerta hasta Punta Colorada y, desde allí, será cargado en altamar para su exportación.
Gas y petróleo. Dos proyectos diferentes. Un mismo puerto. Río Negro.
Eso es lo que está pasando. Infraestructura que llega desde distintos lugares del mundo, barcos entrando a nuestro puerto, caños descargándose y obras que se construyen sobre nuestra costa.
Durante años trabajamos para que Río Negro fuera la salida de la energía argentina al mundo. Hoy esa transformación está frente a nuestros ojos.
No son palabras. Son hechos. Y están pasando en Río Negro.
Sabemos que falta, pero tenemos rumbo.
Tecnología CALM y buques gigantes: cómo funcionará el sistema
Las piezas fabricadas en Medio Oriente por la compañía neerlandesa Bluewater poseen dimensiones colosales: cada monoboya pesa 272 toneladas y cuenta con 15,3 metros de diámetro. Se trata de estructuras del tipo CALM (Catenary Anchor Leg Mooring), o Turret CALM Buoy, una tecnología ampliamente utilizada a nivel global en terminales petroleras offshore.
¡Las dos monoboyas del VMOS ya están en Río Negro!
— Horacio Marín (@HoracioMarin_ok) October 6, 2026
Llegaron desde el Estrecho de Ormuz al Puerto de San Antonio Este las dos estructuras que serán parte de la terminal offshore de Punta Colorada, marcando un nuevo hito en una obra que estamos llevando adelante junto a toda la industria.
Con esta infraestructura vamos a poder recibir por primera vez en el país buques VLCC, los petroleros más grandes del mundo, capaces de transportar hasta 2 millones de barriles de crudo por viaje.
Más escala y competitividad para exportar Vaca Muerta al mundo.
#YPF #EnergíaArgentina #YPFClaseMundial
El principal diferencial de este sistema es que permite que los buques tanque amarren y carguen el crudo directamente en altamar, eliminando por completo la necesidad de construir un muelle fijo convencional sobre la costa. Una vez finalizada la etapa de ensamblaje, las boyas se instalarán a unos siete kilómetros de la playa en el Golfo San Matías. Para asegurar su estabilidad y garantizar operaciones seguras bajo condiciones marítimas exigentes, cada una de ellas estará fijada al lecho marino mediante seis anclas de alta capacidad.
A través de cañerías flexibles de gran diámetro, operadas mediante equipos de monitoreo y control remoto de última generación, el crudo llegará hasta las boyas desde estructuras submarinas denominadas PLEM (Pipeline End Manifold). Estos equipos ya están avanzando en su instalación y funcionarán como el punto exacto de conexión entre el oleoducto que viene de tierra y el sistema de carga en el mar.
Todo el entramado está preparado para recibir a los buques VLCC (Very Large Crude Carrier), que tienen capacidad para transportar hasta dos millones de barriles de crudo por viaje, lo cual fortalecerá significativamente la competitividad exportadora de Argentina.
El cruce de los océanos a bordo del Jumbo Javelin
El traslado de un equipamiento de esta envergadura requirió la contratación de una embarcación sumamente especializada. Como se pudo observar mediante la plataforma MarineTraffic, el responsable del traslado oceánico fue el buque Jumbo Javelin, un carguero de bandera neerlandesa que ostenta 144 metros de eslora. Para poder manipular las pesadas monoboyas de forma autónoma en los puertos, el barco cuenta con dos grúas a bordo, teniendo cada una de ellas una capacidad de izaje de 900 toneladas.
El derrotero del navío estuvo atravesado directamente por las tensiones geopolíticas globales. Al zarpar de la fábrica en los Emiratos Árabes Unidos, el carguero debió navegar obligatoriamente por el estrecho de Ormuz, el sector que protagonizó la guerra entre Estados Unidos e Irán, una situación que provocó caídas en el tránsito marítimo general de la zona y elevó sustancialmente los riesgos operativos para los transportes vinculados al sector de los hidrocarburos.
Perforación bajo la playa y controles rionegrinos
Mientras las boyas inician su etapa de acopio en San Antonio Este, en el territorio provincial avanza la obra civil del ducto terrestre que las alimentará. El crudo extraído de Vaca Muerta comenzará su viaje en Allen, que funcionará como uno de los puntos centrales de operación. Desde esa localidad se impulsará el petróleo y, una vez que el oleoducto esté plenamente finalizado, el hidrocarburo demorará aproximadamente 48 horas en completar el trayecto hasta la costa atlántica.
Para mitigar el impacto ambiental en el frente costero, la conexión entre el continente y el mar se está realizando mediante una técnica de ingeniería denominada «Perforación Horizontal Dirigida«. Este método permite colocar la tubería por debajo de la playa y del fondo marino sin necesidad de abrir una zanja superficial abierta. De esta manera, el caño emergerá bajo el agua a una distancia de entre 700 y 750 metros de la costa, y desde ese punto comenzará el tendido definitivo mar adentro hacia los PLEM.
El sistema de exportación offshore del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) acaba de recibir su componente central. Las dos monoboyas diseñadas para operar frente a las costas rionegrinas de Punta Colorada ya arribaron al Puerto de San Antonio Este. La llegada de este equipamiento marca un nuevo hito en el desarrollo de la megaobra de infraestructura, ya que habilitará el ingreso de grandes buques petroleros (conocidos como VLCC) por primera vez en el país.
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