Un “traductor” demasiado enfático

Carta de Lector

Por Carta de lector

Dante Morosani
DNI 7.298.605

NEUQUÉN

Es posible que a partir de la anécdota que voy a narrarles, me anime a ocupar esta valiosa página de “Río Negro”, recreando sucesivamente, episodios que encuadran en una recopilación entre histórica y desopilante, preñada de nostalgia o barnizada de humor.

Mañana del 13 de septiembre de 1996, despacho del Gobernador de Neuquén Felipe Sapag, acompañado por su Ministro de Gobierno Dr. Roberto Edgardo Natali.

Entre otros temas de agenda, figura la visita de tres empresarios japoneses, compromiso que se lleva adelante según todo lo previsto, pero hasta el instante en que los huéspedes, apartándose del “menú específico”, perfectamente manejado por los anfitriones -especialmente Natali- dan a entender que quieren conocer la zona del dique Ballester y la manera de llegar al lugar, circunstancia que descompagina totalmente el diálogo y motivo por el cual, el Ministro de Gobierno, sale presuroso del despacho y retorna con el Subsecretario de Asuntos Agrarios, Pastor Gutiérrez , con la finalidad de que los ayude en la traducción.

Este último, con más voluntad que conocimiento de la cuestión, cara a cara con los nipones, comienza a valerse de ademanes espectaculares y a levantar la voz hasta tonos irritantes. La situación hace crisis provocando la reacción de Natali, quien le advierte al ocasional colaborador y compañero de Gobierno: “Pastor querido, pará, pará un poco, ¡son japoneses , no sordos!!”.
Primera página de un libro abierto, con anécdotas de colección. Y claro que sí, siempre basado en hechos reales.


Dante Morosani
DNI 7.298.605

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios