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Jueves 27 de octubre de 2005
   Internacionales

Polémica por tortura y terror en EE. UU.

Cheney pide exceptuar a la CIA de la prohibición de abusar de presos

BUENOS AIRES (Télam).- La Casa Blanca "se sacó la careta" con el pedido del vicepresidente Dick Cheney para que a la CIA se la excluya de la prohibición para torturar a los prisioneros, afirmó ayer el director de Human Rights Watch América (HRW), José Miguel Vivanco.

"El gobierno de Bush se sacó la careta y mostró los valores que representa. Su posición exhibe claramente un doble standard: le exige una moral a otros gobiernos que la Casa Blanca no está dispuesta a cumplir", aseguró Vivanco.

La polémica surgió el martes cuando Cheney le pidió al Congreso una modificación que exceptuara a organismos de inteligencia, como la Agencia Central de Inteligencia (CIA), de la prohibición de aplicar "tratos crueles, inhumanos y degradantes" en los interrogatorios a prisioneros. Para el director de HRW la posición de la Casa Blanca constituye "un retroceso en varias decenas de años en el concepto de derechos humanos aceptado por la comunidad internacional".

La controversia se originó en un enmienda, adjuntada al presupuesto militar votado por el senado estadounidense hace 10 días, en la que se prohíbe a los agentes del estado norteamericano cualquier tipo de trato inhumano a los detenidos sin distinción de nacionalidad, territorio o circunstancias". Esta iniciativa fue impulsada por el senador republicano John McCain y contó con el respaldo de 89 de 100 legisladores. El preidente Bush admitió que podría vetarla .

El embajador estadounidense en Buenos Aires, Lucio Gutiérrez, defendió el derecho de su país a debatir la tortura. "Es un debate que no suena muy elegante y cristiano", dijo el diplomático pero advirtió que "la pregunta es: ¿si hay un terrorista que tiene información que pudiera resultar en la muerte de miles y no quiere hablar? Entonces, hay quienes dicen que esos métodos deben ser utilizados".

 

 

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