|
Clínicas rionegrinas amenazan con cortar los servicios al PAMI
ROCA (AR)- La relación entre el PAMI y la Federación de Clínicas de Río Negro se tensó al máximo en las últimas 24 horas. Los dueños de nosocomios privados lanzaron ayer un ultimátum a la obra social, exigiendo que entre hoy y el lunes presente un modelo de contrato para la atención a los jubilados en el futuro. De lo contrario, el mismo primer día de la próxima semana marcará el inicio de otro corte en las prestaciones, afectando a miles de personas en el Alto Valle y Valle Medio. El bosquejo solicitado debe tener detalladas todas las prácticas que se podrán realizar a los afiliados en cada sanatorio y es allí donde se encuentra el nudo del conflicto, porque Feclir volvió a reclamar el fin de la exclusividad para la Fundación Médica de Río Negro y Neuquén en los servicios de media y alta complejidad. En este sentido, el escenario se presenta con pocas probabilidades de arribar a un acuerdo inmediato que satisfaga plenamente a la entidad privada, porque PAMI ya adelantó a sus directivos que es muy difícil "tocar" el convenio firmado entre las autoridades nacionales de la obra social y los propietarios del centro de atención con sede en Cipolletti. La comisión directiva de Feclir se reunió ayer en Roca y luego de un contacto telefónico con el titular de PAMI en Río Negro, Mario Porrino, se decidió poner como último plazo para recibir una oferta al lunes 29. "El compromiso era recibir hoy una propuesta con el menú prestacional para el segundo y tercer nivel de atención. Ahora nos pidieron más tiempo y por eso vamos a esperar dos días. El lunes nos reuniremos y decidiremos si nos conviene o se inicia un nuevo período de corte", dijo el presidente de Feclir, Carlos Gigena. Se insistió en la necesidad de abrir el tercer nivel de atención a todos los centros médicos de la región, porque "es un despropósito recibir a un jubilado de urgencia en un lugar y luego decirle que tiene que viajar a Cipolletti para recibir la intervención que necesita". "Además todavía no sabemos por qué se otorgó la exclusividad a este prestador ni cuánto se le está pagando, porque el contrato nadie lo quiere mostrar y eso genera mayores suspicacias", afirmaron los directivos. Por otra parte, la entidad desmintió haber recibido 7 millones de pesos como afirmó Porrino, indicando que sólo se cancelaron 2,5 millones correspondientes a las atenciones a los afiliados en febrero, marzo y abril, interrumpiéndose allí la cadena de pagos. Se quejaron por el argumento de atrasar el envío de fondos a raíz de las "exhaustivas auditorías" a la facturación."Nosotros fuimos quienes siempre pedimos auditorías y PAMI nunca las hizo, porque preferían quitarnos el 20% por las dudas", sostuvo Gigena.
|