Contáctenos
Tarifas Publicidad
Quienes Somos
Mapa del sitio
Todos los títulos Tapa de papel Ediciones Anteriores
   SECCIONES
   Tapa
   Regionales
   Municipales
   Nacionales
   Políticas
   Economía
   Internacionales
   Deportes
   Cultura y Espectáculos
   Policiales y Judiciales
   Vida Cotidiana
   OPINIÓN
   Editorial
   Carta de Lectores
   Columnistas
   Panorama Politico
   SUPLEMENTOS
   Rural
   Informática
   El Económico
   Cultural
   Energía
   INFO
   Escríbanos
   SERVICIOS
   Guía del Ocio
   Cines
   RECEPTORIAS
   CLASIFICADOS
   NECROLOGICAS
   Contactos
   Contanos tu historia
   Tarifas Publicidad
  
 
 
 

 

Viernes 26 de agosto de 2005
   Municipales

Quiroga volvió a su despacho después de 76 días

El jefe comunal desvinculó su retorno de las negociaciones con el gremio municipal.

46___f1_p21
Un sonriente Horacio Quiroga se mostró en su despacho después de 76 días.

NEUQUEN (AN)- A partir de ayer el intendente Horacio Quiroga volvió a ocupar su despacho en el segundo piso del edificio municipal, tras 76 días de ausencia. El mandatario, que recalcó que el alejamiento de su oficina no le impidió ejercer sus funciones, desvinculó su retorno al municipio de las negociaciones con el gremio Sitramune y fundamentó su actitud en "una decisión personal".

"Es una decisión personal, de la misma manera que durante un tiempo decidí no concurrir a la municipalidad teniendo en cuenta que había acciones muy fuertes, actos vandálicos, e interpreté que mi presencia podía exacerbar los ánimos", explicó Quiroga. El intendente sostuvo que su alejamiento "en su momento fue un aporte para distensionar las circunstancias" y aclaró que "en ningún momento este conflicto significó que la gestión estuviera parada".

Quiroga aclaró que su vuelta al despacho oficial es un acto que no está relacionado con el debate salarial con el gremio municipal "porque aún no sabemos si vamos a poder resolver esta situación. Esta fue una decisión tomada al margen del conflicto, es más, mi gabinete se enteró hoy (por ayer) de mi resolución", relató el intendente.

Sin embargo, resulta evidente que el clima de tensión que reinaba en el municipio se ha aplacado. En la mañana de ayer, cuando Quiroga entró al municipio, no hubo agravios ni incidentes. "Es más, al ingresar me encontré con la sorpresa de haber sido aplaudido", relató el intendente.

Quiroga destacó que el nivel de obras públicas se mantuvo y hasta creció durante el conflicto, y afirmó que en los últimos dos meses estuvo dedicado a garantizar las obras de pavimentación, a firmar los contratos para la construcción de tres desagües pluviales, a la instalación de la red de gas, e inspeccionando las obras de remodelación de la delegación municipal del Barrio Progreso.

En ese lapso, el Museo Nacional de Bellas Artes, los edificios de las subsecretarías de Servicios Públicos y Acción Social "y principalmente la calle" se convirtieron en despachos provisorios del representante del Ejecutivo municipal. "Nunca fui ni seré u intendente de escritorio", sentenció Quiroga, "yo siempre estuve trabajando, la gestión nunca se detuvo".

El intendente neuquino anunció que en tres días terminará lo que él denominó "veda climática" y comenzarán las tareas de bacheo para tapar los pozos que se adueñaron de las calles. Es quizá, este aspecto, uno de los que más se notan desde que empezó el paro. El otro es la falta de mantenimiento en las plazas. En el resto de los servicios prestados por la municipalidad la huelga pasó prácticamente desapercibida para los vecinos.

La llegada de Quiroga al Palacio Municipal sorprendió a los trabajadores que mantienen ocupado el edificio desde hace 76 días. La primera reacción de los manifestantes fue aplaudir, quizá porque aprueban que cumpla sus funciones en la intendencia o quizá por una cuestión de ironía, juzgaron los observadores. Pero el intendente juega a más. Haciendo gala del restablecimiento de su autoridad, convocó a la prensa, hoy, en la Sala de Situación del Palacio Municipal, como si nada pasara y la actividad fuese normal.

Las negociaciones siguen estancadas

NEUQUEN (AN).- Las negociaciones se encuentran en punto muerto pero de todas maneras el gremio municipal (Sitramune) y el Ejecutivo Municipal continúan buscando un acuerdo, con el obispo Marcelo Melani como testigo mudo de las discusiones.

Las posiciones siguen lejanas, aunque anoche se abrió una nueva posibilidad de trabajo que podría zanjar las diferencias. La reunión pasó a cuarto intermedio hasta el mediodía de hoy.

"Nuestra vocación es seguir dialogando y encontrar una salida a un tema tan difícil", indicó el secretario de Servicios Públicos Carlos Yanes. Se disculpó de no dar pistas del posible acercamiento a fin de "no entorpecer una posible salida del conflicto". Sólo dijo que "vamos a estudiar una variante de trabajo" que, de ser satisfactoria, podría poner punto final a la prolongada crisis.

A la luz de la nueva situación es fácil deducir que la oferta del Ejecutivo no conformó a Sitramune y que la contraoferta del gremio tampoco satisfizo al gobierno local.

En estos dos meses y medio el gremio no ha dado muestras de flexibilizar su pretensión de 250 pesos de incremento en el sueldo básico. Ni el municipio de ofrecer más de 160 pesos, aunque cedió terreno en reivindicaciones laborales gestionadas por la organización sindical. entre otras, se ha comprometido a no echar a los huelguistas y a reincorporar a contratados.

Desde el miércoles el Obispado oficia de escenario de estas negociaciones con los buenos oficios del obispo Melani, por iniciativa del prelado. Su función se limita, ha dicho, a acercar a las partes y no a mediar entre ellas dado que la "Iglesia está alcanzada por el conflicto" dado que se extiende a muchos de sus fieles.

 

 

Google

Web
Río Negro
Es una publicación de Editorial Rio Negro SA.Todos los derechos reservados
Copyright 2004