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El fenómeno de Piñón
Fijo llega al fin a Viedma
Estará el jueves en el polideportivo
con sus amigos y sus canciones
 | | Piñón Fijo, un payaso que respeta a los chicos. | VIEDMA (AV).- Tarde pero seguro, Piñón Fijo hará escala en Viedma este jueves a las 20 en el polideportivo Angel Cayetano Arias, ubicado sobre al ex-ruta 3. Lejos de los fenómenos infantiles efímeros, sólo pensados para extraer el máximo rendimiento al circuito tevé-teatro-disco, apoyados casi siempre en una paupérrima calidad estética y sustentados en personajes estereotipados, en la piel de Piñón Fijo, Fabián Gómez es un payaso pícaro, tierno y enigmático –siempre se lo vio con su traje y su maquillaje– que durante muchos años pateó calles y plazas de su Córdoba natal con su mochila cargada de canciones y juegos, sin desmerecer a los niños. Luego de catorce años de pelearla desde abajo, entró en la vorágine de la exposición mediática de la mano de su programa "Piñón Fijo es mi nombre", que se emite por el porteño Canal 13 y en la región por Aire Valle. Pero de este huracán ha salido indemne hasta ahora y mantiene su esencia. Piñón –y los personajes que lo acompañan- sumaron un éxito tras otro manteniendo el acento cordobés; de la tele saltó al disco y en corto tiempo cuenta con cuatro trabajos discográficos: "Con aire de las sierras", "Con las alitas arriba" -Disco de Oro-, "Piñón Fijo: Por los chicos... vivo", "Piñón Fijo, los chicos también" –los dos galardonados con doble disco de platino-. Y luego entonces a las salas teatrales de calle Corrientes, instalando un éxito indiscutido con localidades agotadas en todas sus funciones. Sustentado por la sobriedad que transmite en sus gestos y movimientos –su estética desdeña la desmesura–, en la música hace una gran diferencia ya que posee una buena voz, una dicción concisa y realmente canta bien. Y las canciones -"Hola, cómo va", "Por los chicos vivo", "Con las alitas arriba", "El saxo cloacal", "Por una ventanita", "Chu, chu ua, chu chu ua" y "Piñón Fijo es mi nombre", entre otras-, son capturadas al vuelo por los chicos que se las adueñan, justamente por respetar el imaginario infantil. Aunque como producto está apuntalado por una campaña mediática implacable y de grandes dimensiones –el merchandising del payaso en infinito-, Piñón Fijo no resulta un fenómeno "armado" por productores, sino un producto respetuoso de su público, de calidad artística y basado en valores indiscutibles. Las entradas para ver al payaso más famoso del país se venden desde cinco pesos y se pueden adquirir en Saavedra al 200.
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