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Consigna: evitar el descrédito al elegir jueces federales
BUENOS AIRES (Télam).- Candidatos a ocupar cuatro juzgados federales porteños están dispuestos a someterse a controles externos para revertir el descrédito social sufrido durante el menemismo por ese fuero, que investiga a funcionarios del gobierno nacional, y advirtieron que la actividad de los jueces debe ser pública. Se trata de los actuales fiscales Eduardo Freiler, José Barbaccia, Daniel Rafecas y Guillermo Montenegro, y del secretario de la Cámara Federal Ariel Lijo, candidatos elevados al Poder Ejecutivo desde el Consejo de la Magistratura. Quienes sean designados por el presidente Néstor Kirchner con acuerdo del Senado deberán compartir espacio con jueces sospechados de afinidad al menemismo y de haber integrado la famosa "servilleta" de magistrados permeables, a la que aludió el ex ministro Domingo Cavallo. Los candidatos destacaron la necesidad de dar transparencia a sus actos como así también de someter su gestión al control de organismos externos. "Las causas no son públicas pero creo que la actividad del juez debe ser pública. Lo que habría que hacer es impulsar el equilibrio en el acceso a esa información directa de la actividad de un juez, más que nada en causas de interés general", evaluó Freiler, primero en la lista, aunque también candidateado a un puesto como camarista, por el que optaría. Para el fiscal federal Barbaccia, quien quedó en segundo lugar en el concurso del Consejo de la Magistratura, "hay que trabajar en resguardo de garantías republicanas, con decoro, serenidad y circunspección", en especial en el fuero federal donde -sostuvo- "se ventila la responsabilidad penal de funcionarios de gobierno en el manejo de la cosa pública". Para Daniel Rafecas, cambiar la imagen "será un trabajo a largo plazo" con el ideal de "volver a lo que era el fuero federal en los '80, con jueces a los que nadie conocía las caras, sin exposición pública, muy respetados, muy sólidos en lo personal y profesional".
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